Los valores que constituyen mis puntales son: el desarrollo personal, el conocimiento, el coraje, la autenticidad, la libertad y la lealtad.
Siempre que es posible intento trabajar y vivir con personas y organizaciones que los respetan. Intento ser fiel y respetar mis valores. Como para todos, no siempre me resulta fácil pero procuro tenerlo presente.
Mi propósito de vida es acompañar a las personas en el camino hacia su desarrollo personal a fin de avanzar hacia su autenticidad y que desde ahí puedan lograr sus objetivos, siendo estos buenos para ellos y para los demás.
He hecho de mi propósito de vida mi profesión y este es el motivo que explica mi pasión. Disfruto mucho de lo que hago, vivo cada momento con toda la conciencia que puedo e intento ser feliz con lo que la vida me ofrece, que no puedo negar que es mucho.
Nací el año 1962 en Castellar del Vallès en el seno de una familia muy trabajadora que vivió la guerra, la posguerra y sufrió sus consecuencias.
Mi madre, huérfana de padre desde muy pequeña, fue pantalonera desde los siete años y mi padre tenía responsabilidad en una importante hilatura, a la que se dedicó en cuerpo y alma. La historia que han vivido mis padres ha influido de forma determinante en mi vida.
Antes de cumplir los 12 años, empecé a dar clases particulares de verano y tengo un buen recuerdo del momento en que llegaba un autocar que dejaba a mis alumnos para hacer sus cuadernos de verano. Con el tiempo me he dado cuenta de que ya en aquel momento lo que me movía era mi propósito de vida.
Estudié en escuelas que ayudaron a consolidar los valores que me definen como persona. Allí conocí al que más tarde sería mi marido y padre de mi hijo, y lo que puedo decir con seguridad es que él ha sido mi gran maestro. En 1980, con el que después sería mi marido y socio, fundé una empresa de formación en nuevas tecnologías. Han pasado casi 30 años y hoy ESEC sigue siendo un referente en esta especialidad en nuestro amplio territorio.
En 1985 me licencié en Ciencias. Mi objetivo era disponer de una titulación que me permitiera dedicarme a la enseñanza. Complementé mi formación con varios posgrados y cursos de especialización en el mundo de la dirección de empresas.
En la empresa empezamos partiendo de cero y hoy estamos formando a más de tres mil personas cada año, así como impartiendo formación a un número muy importante de empresas.
En los últimos veinte años, el sector de la formación ha sufrido importantes cambios por lo que gestionar una compañía resulta especialmente difícil. Los fondos de formación han sido gestionados por gobiernos y organizaciones sociales y lo que empezó siendo una empresa que operaba en un libre mercado, dando respuesta a las necesidades de cada trabajador y empresa, pasó a tener unas características en las que nuestra libertad se vio muy reducida en muchos aspectos.
En este momento observo en perspectiva cuáles son los valores de nuestra empresa y cómo son los mismos que los míos y los de mi socio.
Sólo desde la fidelidad a nuestros valores puede explicarse que hoy continuemos ofreciendo nuestros servicios a nuestros clientes.
Hoy me permito el agradecimiento sincero a todo lo que hemos pasado. He aprendido la importancia que tiene trabajar con el desarrollo del liderazgo y ya hace tiempo decidí ofrecerlo a los directivos y políticos por su capacidad de impacto en la sociedad.
Entre los años 1995 y 1999 fui regidora en el Ayuntamiento de Sabadell.
Aquella legislatura me permitió conocer la política y observar a muchos políticos y aprender aspectos muy importantes que me reafirmaron en cuál debía ser mi actividad.
Dejé la política activa –tal y como dije en mi discurso de salida del ayuntamiento– para seguir siendo fiel a mis principios y valores. Las condiciones de aquel momento no me lo permitían y creo que es una de las mejores decisiones que he tomado en la vida. De aquella etapa conservo buenos amigos y mejores recuerdos. Fue también una etapa especialmente dura.
Con todos estos elementos decidí profundizar en herramientas de gestión de desarrollo de liderazgo de políticos y directivos. Tuve la suerte de contar con excelentes profesores y personas de reconocido prestigio de España, Inglaterra y Estados Unidos.
The Coaches Training Institute ha sido mi escuela, la que me ha enseñado la técnica del coaching y del desarrollo del liderazgo. En IESE aprendí desarrollo directivo. De mi experiencia vital he consolidado valores, he perfilado mi propósito de vida y he podido trabajar mi desarrollo personal y equilibrio emocional.
Me apasiona lo que estoy haciendo prácticamente todos los momentos del día. Sigo aprendiendo en cada instante, de cada persona y de cada situación, y he aprendido que puedo estar de acuerdo o en desacuerdo con los demás pero procurando evitar en todo momento juzgarlos.
Creo que si alguna característica me define es el coraje y la capacidad de trabajo para avanzar. Aunque me he equivocado muchas veces, siempre he procurado vivir y actuar teniendo en cuenta a los demás.